23 motivos por los que la acción de dar gracias aumenta tu salud y bienestar

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Hace dos años hospedamos en nuestra casa a una pareja estadounidense, que quería vivir una temporada en España y necesitaban alojamiento unos días antes de encontrar una vivienda de alquiler.

Esos chicos se convirtieron en nuestros amigos — los guiris — y durante su estancia nos invitaron a celebrar Thanksgiving con ellos. Nunca había celebrado ese día, en España no lo hacemos, pero me pareció fascinante que en su país se hubiese fijado una fecha en el calendario para «dar las gracias» junto a la familia y amigos, así que enseguida me picó la curiosidad y comencé a investigar sobre su procedencia.

Un poco de historia

Thanksgiving o Acción de Gracias es una festividad familiar que se celebra en Estados Unidos el cuarto jueves del mes de noviembre, que este año cae en el maravilloso día 23, y en Canadá, que se celebra el segundo lunes del mes de octubre.

Su origen, contra todo pronóstico, es una mezcla de tradiciones europeas y nativas del continente americano. En Europa se realizaban festivales que se llevaban a cabo antes y después de los ciclos de cosecha, para agradecer el éxito de la misma, celebrándolo junto al resto de la comunidad.

Según explican las crónicas de la época, en 1620, un barco con 102 pasajeros religiosos partió del viejo continente rumbo al Nuevo Mundo, con el objetivo de poder practicar su fe libremente. Tras 66 días de navegación llegaron a la bahía de Massachusetts en pleno invierno y, debido a la dureza del mismo, la mayoría permanecieron a bordo del buque. En él muchos se contagiaron de varias enfermedades y solo sobrevivieron la mitad de ellos.

Durante la primavera, un indio americano se acercó hasta el lugar y les enseñó a cultivar millo, a pescar, a obtener savia de los arces y a identificar las plantas venenosas. Les ayudó a forjar una alianza con una tribu local, los Wampanoag, cuya relación es uno de los únicos ejemplos de buenas relaciones entre colonos y nativos. Un año después, en noviembre, tras la primera cosecha exitosa de maíz que plantaron los primeros, éstos organizaron una fiesta de celebración durante tres días, cuyos invitados de honor fueron los miembros de Wampanoag para, de esta forma, agradecerles las enseñanzas que les habían dado la oportunidad de sobrevivir. Dos años después, en 1623, los colonos organizaron el segundo acción de gracias para celebrar el final de una larga sequía, que había amenazado la cosecha del año.

En 1789, George Washington, proclamó el primer día oficial de Acción de Gracias del gobierno de Estados Unidos y se instó a los estadounidenses a expresar su gratitud por la finalización de la guerra de la independencia y la ratificación de la Constitución de ese país.

Pero, ¿qué importancia tiene la acción de dar las gracias, más allá de reunirte con la familia una vez al año y comer hasta hartarte? Esta fue la pregunta que me hice después de este buceo inicial, así que tuve que seguir buscando.

Resurgimiento del interés por la gratitud

La gratitud es una emoción, un sentimiento o una actitud de reconocimiento de algo que se ha recibido o se recibirá. Ha sido definida de muchísimas formas a lo largo de la historia por filósofos y religiosos y, a medida que ha ganado popularidad el estudio científico y psicológico de la felicidad y el bienestar emocional, ha aumentado la investigación sobre la naturaleza de la gratitud, sus causas y posibles consecuencias para la salud y el bienestar.

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El resurgimiento de este interés se debe a varios factores que se describen en el libro The Psychology of Gratitude.

  • El movimiento de la psicología positiva propiciado por Seligman y Csikszentmihalyi, en el año 2000, ha dirigido la atención hacia las fortalezas y virtudes humanas de los que antes se encargaban la cultura, la filosofía y la religión. Esta rama estudia las emociones positivas como la felicidad, la alegría o el amor y fortalezas como el optimismo, la creatividad, la gratitud, la sabiduría o la resiliencia.
  • El interés en estudiar a personas religiosas o espirituales. La gratitud es un componente esencial en cualquier religión del mundo. Pero aunque tenga connotaciones religiosas puede realizarse una diferenciación entre gratitud espiritual y gratitud religiosa.
  • El resurgimiento del interés de la virtud ética y moral filosófica. Filósofos como Hursthouse o Taylor han determinado que la gratitud es una de las virtudes más importantes del ser humano.

«La gratitud no es solo la mayor de las virtudes, sino la madre de todas las demás» — Cicerón.

Importancia de la gratitud

Debido al resurgimiento del interés por esta emoción, se han realizado numerosos estudios para determinar el impacto que tiene en la salud y el bienestar de las personas, encabezado por investigadores como Seligman, Emmons y McCullough.

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Robert Solomon y Emmons observan que la gratitud a veces va acompañada de una «percepción de inferioridad del receptor en relación con el dador», que podría propiciar sentimientos de humillación, resentimiento, vergüenza o celos. Pero los siguientes estudios han determinado que las personas que practican la gratitud:

  1. Tienen menos pensamientos negativos 1 2
  2. Tienen una mejor calidad del sueño 1
  3. Tienen mayor sensación de bienestar 2
  4. Son más amables 2
  5. Se sienten menos deprimidas 6 7
  6. Sienten menos estrés 3 7
  7. Son más felices 6
  8. Se sienten más satisfechas con sus vidas 4 6
  9. Sienten que tienen mayor control de sus vidas y sus circunstancias 4
  10. Se aceptan y se quieren más a sí mismos 4
  11. Sienten menos envidia 2
  12. Son menos materialistas 2
  13. Sienten que tienen un propósito en la vida 4
  14. Son más altruistas 4 8
  15. Confían más en sí mismos 4
  16. Resuelven sus problemas de manera más positiva, reduciendo las posibilidades de negarlos, sentirse culpables o recurrir a sustancias nocivas para eludirse de ellos 5
  17. Buscan ayuda cuando la necesitan 5
  18. Son más resilientes 5
  19. Se sienten más satisfechas en sus relaciones con los demás 2
  20. Hacen más ejercicio físico de manera regular 9
  21. Tienen menos síntomas de malestar físico 9
  22. La investigación emergente sugiere que las prácticas de gratitud diarias pueden tener algunos beneficios preventivos en la protección de la enfermedad arterial coronaria 9
  23. El ciclo de la gratitud: La gratitud causa felicidad y ésta fomenta la gratitud 10

El ser humano es un ser bio-psico-social y su salud no es sólo física, que es a lo que mayoritariamente hemos dado preferencia o relevancia, sino también mental y social. Así que lo que afecte a cualquiera de estas tres parcelas — ya sea positiva o negativamente — , repercute en las demás.

Cómo practicar la gratitud

«Educarnos en el sentimiento de la gratitud significa buscar y valorar la gentileza que se encuentra detrás de las acciones que nos benefician. Nada de lo que se hace en nuestro favor ocurre porque así tenga que ser. Todo se origina en la voluntad positiva que se dirige a nosotros. Acostúmbrense siempre a expresar agradecimiento con sus palabras y acciones» — Albert Schweitzer.

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Bueno vale, todo eso está muy bien, pero, ¿cómo podemos practicarla?

Creo que damos por hecho tantas cosas que a veces se nos olvida que es una buena práctica dar las gracias por ellas, y no es hasta cuando nos faltan que no somos consciente de lo afortunados que éramos.

La mayoría de nosotros vivimos en un lugar donde somos libres, donde nos sentimos seguros caminando por la calle, donde tenemos acceso a la sanidad de manera gratuita — aunque a veces huela a rancio y se pueda mejorar, tenemos acceso a vacunas o medicinas, por ejemplo — , donde podemos consumir agua potable, donde abrimos un grifo y sale agua de él que no es insalubre o apretamos un botón y se enciende una luz — ¡magia! — , donde tenemos acceso a la educación, una casa en la que vivir y abrigo con el que no pasar frío, comida que ingerir — incluso más de la que nuestro cuerpo necesita — , tenemos familia y amigos que nos quieren y a los que queremos.

Podemos dar las gracias por el «simple» hecho de ¡vivir y estar sanos! Por el ahora.

Somos increíblemente afortunados y muchas veces no somos conscientes de ello.

¿Eso quiere decir que tengamos que estar agradecidos por todo? Pues yo creo que no. No podemos agradecer que haya violencia en otros países, ni que haya personas que pasen hambre o, incluso — algo que nos toca más de cerca — , que nos sucedan situaciones desfavorables. Pero hay muchísimas otras ocasiones en las que sí, e incluso en esos momentos «feos» o de dolor, podemos estar agradecidos por la oportunidad de haber aprendido algo o de haberlo superado.

Ideas para practicar la gratitud

Dar las gracias por darlas no tiene ningún sentido, es sólo una palabra. Una palabra que cobra relevancia cuando entendemos el significado de la misma: dar las gracias, sentirse afortunado, agradecer algo o a alguien, incluso a ti mismo. Es un acto gratuito y debemos hacer uso de él porque queremos y nos apetece, no porque queramos obtener algo a cambio.

Podemos practicarlo:

Parando y mirando a nuestro alrededor

Estamos tan inmersos en nuestros sueños, objetivos y quehaceres que ponemos el modo automático y pocas veces paramos simplemente para estar. Para ser. No para hacer. Disfrutando del presente. Meditando.

Escribiendo

En un diario de agradecimiento, una carta para darle las gracias a alguien, una nota escondida en un lugar que sepas que ese alguien va a ver de manera inesperada, añadiendo en un papel algo por lo que estar agradecido y ponerlo en el bote del agradecimiento.

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Hablando

Dando las gracias a alguien que haya hecho algo por ti.A tu madre por haber hecho tu comida favorita. A tu marido por ese abrazo que te acaba de dar y que te ha sabido a gloria bendita. A ese amigo que empuja de ti cuando lo necesitas.

Rezando

A tu dios — el que tengas, si es que tienes.

E incluso aquí puedes encontrar otras ideas de cómo practicar la gratitud con los más pequeños.


Es una acción muy fácil de realizar, que tiene resultados importantes sobre nuestra salud y bienestar así que, ¿por qué no empezar a hacerlo ahora? ¿Por qué no agradecer diariamente? ¿Por qué no reunirse de vez en cuando con familiares o amigos para dar las gracias en conjunto?

Y tú, ¿por qué das las gracias?

«Carpe diem» — Horacio.

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